20.7.16

ESTIMADO SEÑOR BARBADOS JOE, DOS PUNTOS, ME ALEGRO DE VERLE, COMA. LEYENDAS DE ALQUILER, DE PEDRO PABLO PICAZO

—¿Qué estamos haciendo? —apenas pudo preguntar Adán.
—Pescar hadas. Por cierto, nene, mi nombre es Barbados Joe. ¿Cómo te has hecho con ese abremundos? Creí que ya no quedaba ninguno…
—¡Eh! No soy un abremundos cualquiera. Mi nombre es capitán Malacate Barbatinta — respondió el tatuaje que asomó por el cuello de Adán.
—Pues no me suena de nada. ¿Qué tal? —Joe tendió su mano hacia atrás.
Pedro Pablo Picazo hace acopio de todas las criaturas célebres del imaginario de nuestro mundo y las junta, las zarandea bien y añade un toque de aventuras, una pizca de misterio y una empresa de todo menos... ortodoxa. El resultado es esta novela, Leyendas de Alquiler, un canto a la imaginación en la que un personaje, en apariencia anodino, se ve inmerso en esa otra realidad que subyace bajo la nuestra. ¿Necesita un sustituto para el monstruo del Lago Ness? No se preocupe, Leyendas de Alquiler se encargará de todo. ¿Le gustaría disfrutar de una casa encantada? ¿O quizá necesita un hada para que amenice una de sus fiestas? Leyendas de Alquiler le ofrecerá un servicio personalizado.

El hombre siempre ha necesitado fantasía en su vida, leyendas que hagan el día a día un poco más llevadero. Esa es la razón de la existencia y el buen funcionamiento de esta empresa cuyo heredero ha resultado ser Adán Cortés, profesor de matemáticas sin aparente relación con el anterior propietario.
De cualquier modo, el joven matemático tragó saliva y susurró el nombre de Barbatinta, que respondió con un «estoy ocupado, no puedo salir», y finalmente se dispuso a reaccionar, pero, antes de que pudiese hacer nada, el montón de huesos caídos sobre el que el intruso se encontraba comenzó a vibrar y agitarse. Una columna de huesos se levantó desde el suelo prácticamente hasta el techo del Gran Jardín. Los restos formaron un ser monstruoso, con mandíbulas por ojos, y diversos brazos, colas y patas que se agitaban al unísono en un crujido insoportable.
Adán no puede creer su buena suerte y muy pronto se siente como en casa, pese a no haber nada sobrenatural en él,  por fin ha encajado,  su sitio está junto a esas mágicas criaturas. Sin embargo este regalo del destino no es tan dulce como aparenta, existe un periodo de prueba y Adán no puede perder ningún cliente, de hacerlo Leyendas de Alquiler dejará de pertenecerle. 


Sin experiencia previa en este mundo insólito, Adán recurrirá a Barbados Joe un misterioso personaje que se dedica a la caza de hadas sobre una bicicleta que hace las veces de embarcación. Ambos deberán partir en busca de un sustituto para un lesionado monstruo del Lago Ness y Barbados sugiere que un dinosaurio sería un buen cambio. Próximo destino: La Junta Sauria. ¡La aventura está servida!

El humor es el vehículo a través del cual nos sumergimos en las aventuras de Adán Cortés, Barbados Joe, el hada Suma Nova, Barbatinta Malacate y muchos más. La novela tiene también sus giros trepidantes y momentos de angustia que ofrecen el contrapunto perfecto para mantener al lector pegado a la página. La estructura podríamos decir que va en crescendo, pasamos de las misiones particulares para conservar la empresa (que en un principio es la trama con más peso), para ir dejando paso a ese hilo conductor oculto e insinuado desde el primer capítulo.
—Estimado Señor Barbados Joe, dos puntos, me alegro de verte, coma, al igual que toda la Junta Sauria. Punto. Veo que has cambiado de piel. Punto. Es mejor que la llevabas antes de bañarte en la lava de aquel volcán.
—Ya sabes, Crissius, hay que guardar las apariencias. Veo que habéis hecho obras. Muy bonita la piscina, aunque un poco sucia. Está llena de bichos.
Más arriba os decía que esta historia es un homenaje a la fantasía y a las leyendas, mas tiene una doble intencionalidad desmitificadora, Pedro Pablo Picazo toma los tópicos de todas esas criaturas y les da la vuelta. ¿Creíais conocer a hombres lobo, hadas y demás criaturas de la noche de los tiempos? Pues no, en realidad no tenéis ni idea de lo que os espera.


Podríamos hablar de influencias como las de Terry Pratchett o Salvador Dalí y buena parte de la cultura popular actual, por ejemplo se hace referencia a cierto director de cine amante de los dinosaurios.

Si a estas alturas he conseguido interesados os recuerdo esta reseña de su novela anterior Este sueño está patrocinado y la entrevista que el autor le concedió al blog.

Leyendas de Alquiler está escrita en un tono juvenil, aunque muy disfrutable para cualquier público, lejos de procurar únicamente entretenimiento es muy correcta en cuanto a ejeucción se refiere, personajes bien caracterizados y entrañables (incluso los villanos de turno), bandazos en cuanto a las alianzas, diferentes niveles de lectura y una sátira de nuestra sociedad, el ámbito empresarial y el imaginario que compartimos los humanos. Ah, y por si no ha quedado claro, es de esas novelas con las que el atracón es seguro, Pedro Pablo Picazo tiene una pluma diabólica capaz de enganchar hasta al lector más modorro.

¿Necesita un fantasma? ¿Un dragón miope tal vez? 
Leyendas de Alquiler es perfecta para usted.
Danna Xiu alzó su brazo y uno de los dragones guardianes se acercó a Adán, con la intención de buscar algo en él. Barbatinta huía de su zarpa pero el soldado arrancó un pedazo de su ropa, que olfateó profundamente. Otro de los dragones hizo lo mismo con Joe quedándose con un trozo de sus calzonas, después de que dudara qué coger, ya que su esqueleto ofrecía pocas posibilidades.

13.6.16

MI ESTILO ES LACÓNICO Y TAJANTE. NO DIVAGO, NI ME PIERDO ENTRE LAS RAMAS FRONDOSAS DE NINGÚN ÁRBOL. ENTREVISTA A CRIS MIGUEL


Publicista y práctica. Editora de Pulpture, Costas de Carcosa, y de Ánima Barda presenta. También publico con el seudónimo de Alicia Calaza. Tengo varios blogs, frío en invierno y mal genio. Escribo relatos de todo tipo, aunque me siento más cómoda con la ciencia ficción y el erotismo. Una mezcla explosiva. Así se define Cris Miguel en su perfil de Goodreads. Y razón no le falta, cuenta en su haber con una prolífica bibliografía, novela, mucho relato, microrrelato, artículos de opinión... pero lo mejor será que os deje con ella.

1.  ¿Qué es lo más drástico que has hecho por el arte?

Intentar vivir de él las veinticuatro horas del día —no, mentira, duermo profundamente, soy una marmota—. Pero sí, vivir de él. Te enfrentas a muchas miradas escépticas, algo que me revienta sobremanera —todo hay que decirlo—, cuando le cuentas a familia/conocidos/amigos ingenieros que vas a profesionalizar tu pasión y dedicarte a ello en exclusiva; qué máster ni qué prácticas en empresa, ¿a mí, de qué? Tampoco es que haya tenido esta conversación, seria, con nadie. La editorial surgió con el crowdfunding, pero, como hacíamos la revista desde hace dos años, no fue un cambio drástico de «dejo todo, me hago ermitaño». Así que los del exterior te preguntan, algunos con más educación que otros, unos con más condescendencia, que si eso tira, que si ganáis dinero, que si los libros que sacamos son para un público pequeño, que qué hacemos… Así que lo más drástico que he hecho por el arte es no dar rienda suelta a mi ira y no matar a nadie :D.

2.  El mejor consejo que has recibido de un artista.

Nadie se atreve a darme consejos, ¿te lo puedes creer? :D Mira que estoy rodeada de artistas… No lo sé, he recibido consejos puntuales sobre algo específico, opiniones que he pedido y me han resultado verdaderamente útiles. Pero si nos referimos más a una frase motivacional… no. Soy la dura, y soy yo la que saca la vena terapeuta e intento reforzar autoestimas y debilidades ocasionales. Así que voy a hacer lo que me da la gana con esta pregunta y te voy a decir lo que más aconsejo a «mis niño/as» —yo, que soy una artista—: escribe/pinta/compone/crea para ti, olvídate del resto.

3.  Si tuvieras que vivir en el interior de un cuadro, ¿cuál sería? 
Si me preguntas por mi pintor favorito diría Manet, pero vivir en un cuadro, en una escena… ya es otra cosa. Así que si tuviera que vivir en un cuadro, y para evitar aburrirme, soy poco constante me canso rápido de las cosas, me quedo con el colorido y abstracto Kandinski y su composición VII.

4.  Los escritores se nutren de obsesiones. ¿Cuáles se reflejan en tus obras?

¡Con lo obsesiva que soy! Una de las cosas que más me molestan de una historia son los personajes simples y mal construidos, así que estoy obsesionadísima con que los míos suenen naturales y actúen coherentemente, no que se limiten a servir a la trama. Quiero que sean reales, da igual que hablemos de ciencia ficción, terror o weird, son humanos con sus defectos, virtudes y traumas. Evidentemente depende de la extensión, se pueden desarrollar más o menos, pero los matices siempre están ahí, aunque sean sutiles, para quien quiera verlos. 

5.  En una entrada de este blog hablé al público acerca de mi campo semántico personal y me gustaría que compartieras el tuyo. Puedes acompañarlo de una reflexión acerca de tu estilo.

No creo que tenga un campo semántico destacable. Toco varios géneros, así que cada historia tiene sus campos semánticos particulares. No hay ninguno que comparta un núcleo determinado que incluya en varios escritos, o al menos no soy consciente. Cada historia tiene su ambientación y, más que palabras recurrentes por su estética, en «mi estilo» se podrán encontrar estructuras determinadas. Aunque estas, como las propias palabras, cambian según las influencias (televisivas, literarias o circunstanciales) que haya tenido recientemente, antes o durante el proceso de escritura.
Mi estilo es lacónico y tajante. No divago, ni me pierdo entre las ramas frondosas de ningún árbol. De hecho las descripciones es algo que soy consciente que tengo que reforzar, aunque me resulten un rollo. 


6.  ¿Qué ha sido lo más complicado de escribir A muerte? Cuéntanos algo que no te hayan preguntado acerca de esta novela.

Lo más complicado de escribir A Muerte es escribir la segunda parte, continuarla. Porque escribir A Muerte fue una tarde, salió sin más. No tengo nada anotado de ese mundo, de los personajes —de los cuales me olvido de sus nombres y tengo que abrir el original… Qué desastre—. Ahora entendéis que lo complicado es continuarla, ¿verdad? ^^
A Muerte es un relato que se me fue de las manos —que, con la cantidad de relatos que escribo, solo me ha pasado con estas señoritas— por eso no puedo dar lecciones ni consejos, fue un rato de inspiración. Eso sí, me acuerdo que estaba muy influenciada por Juego de Tronos, que me estaba leyendo algún libro de la saga en ese momento. Y se nota. Yo lo noto. 


7.  Tú has participado en diversas antologías con relatos (Conjura, ¿Qué ha sido eso? Compendio del terror, Elcorazón hace pulp pulp, Deseo eres tú…), ¿qué opinión te merece la ficción breve?

Sí, tengo relatos en antologías y en folletines. Me encanta la ficción breve. Hay un tipo de literatura para cada momento, el relato de ficción en este caso es para pasártelo bien, para ir en transporte público y quedarte satisfecho, para coger ideas, y para conocer nuevos autores. Qué placer da quedarte con un nombre, porque te ha gustado el relato de Fulanito en Tal antología, y luego buscarlo y seguir leyendo cosas suyas.
Como escritora permite probar géneros diferentes, probar etilos narrativos, experimentar y eso siempre está bien. Te hace ser concisa, es una forma distinta de narrar y a veces más complicada, porque tienes menos espacio para crear una historia que no parezca sacada de una plantilla y olvidarte de clichés.
Y como editora es más fácil de corregir y más rápido de publicar. En un relato puedes ver las malas costumbres de algunos escritores, tanto en lo estilístico como en lo ortográfico. Y devolverlo corregido, comentado, hace mejorar, quitarte esos malos hábitos. Y amigos, una cosa es corregir un relatillo de 5000 palabras y otra muy distinta una novela de 50000. Por eso es tan importante el relato, porque se captan antes errores que el escritor ya aprende y corrige, listo para reescribir o pulir el manuscrito que tiene guardado en el cajón, o escribir una gran historia desde cero. 


8. ¿Contradicciones en tu proceso creativo? ¿Cómo es tu método de trabajo? ¿Y cómo afecta tu formación de editora a tu faceta de escritora?

Contradicciones… Fíjate, en otras facetas de mi vida sí soy contradictoria y cambiante, pero escribiendo no. Si tengo que escribir un relato, dedico varios días a darle forma mentalmente, pincelar la historia, qué contar y cómo contarlo, y luego me pongo a escribir. Supongo que puede considerarse contradicción motivarme mucho con una idea y luego dejarla a medias, olvidada en la carpeta de docs sin terminar; pero es que soy de mecha corta.
Iba a decir que mi método es no tener método, pero suena tan manido que me odio por pensarlo :D No, mi método es caótico. No soy nada organizada. Tengo picos de efervescencia creativa y otros de apatía máxima. Te puedo decir que me suelo hacer un esquema antes de lo que va a ocurrir, marcar la estructura, aunque luego cambie los acontecimientos sobre la marcha.
Mi formación de editora me afecta a la hora de autoexigirme. Evidentemente, si «doy lecciones» u opino sobre lo que escriben «mis niños», lo mío tendría que dar ejemplo, partir de una base alta. Pero bueno, tampoco creo que me afecte a la hora de escribir, sería exigente si no editara nada. 

9.  ¿Cómo es tu lugar de trabajo? ¿Crees que influyen el lugar de nacimiento y el entorno a la hora de ser escritor?

Mi lugar de trabajo, pues es… ordenado, amplio. Aunque si logro concentrarme me da igual cómo es mi mesa. Eso sí, necesito música para crear la burbuja. Me resulta complicado escribir en silencio (entendiendo por silencio el ruido ambiente de ciudad de fondo).
Claro que sí, todo te acaba condicionando. Las experiencias que has tenido por vivir en un entorno o en un sitio determinado ha hecho que escribas sobre aquello o lo de más allá. Aunque bueno, también creo en la autenticidad y hay cosas, actitudes, de las que no nos damos cuenta, que las desarrollaríamos en cualquier parte. 


10.  ¿Cómo fueron tus inicios como escritora? ¿Cuándo te diste cuenta de que te gustaba esto de juntar letras?

«Siempre me ha gustado», respuesta estándar, pero cierta. Desde que aprendí a escribir con bolígrafo escribo un diario, ¡tengo entradas con ocho años! Así que siempre he estado predispuesta a poner las cosas por escrito. Luego fui creciendo, y de lo primero que tengo constancia que escribí fue una historia de terror tipo Scream, porque me encantó la peli, era una preadolescente con mucho mundo interior :D
Me lo planteé más profesionalmente cuando estuve a punto de elegir periodismo en vez de publicidad. Pero hasta que no creamos Ánima Barda no me puse a escribir en serio. No me veía preparada, y escribir cosas para guardarlas en el cajón es frustrante, y la frustración me da ira. En fin, pero supongo que me di cuenta cuando empecé a ser exigente con los libros y a plantearme altivamente que yo podía, puedo, hacerlo mejor. 


11.  Escritura terapéutica. ¿Cómo lo ves? ¿Qué supone para ti el acto de escribir?

Uff, estoy muy en contra de hacerse los trascendentales con frases tipo: «escribir me hace mejor persona». Mira no, yo escribo porque me divierte, porque a veces me supone un reto, pero cero pretensiones (además como método terapéutico utilizo el diario sin dar la brasa a nadie con mis movidas :P). Hacerlo como algo terapéutico a veces se nota. La escritura no es para desahogarte o al menos el lector no se tiene que dar cuenta de que lo estás haciendo. Me he encontrado un montón de textos donde al protagonista le han echado de su trabajo y aprovecha para cargar contra el sistema, que en la mente del escritor es crítica social, pero en la del lector es sermón. Hay que tener cuidado con no dar la charla política, social o ecológica.
Además aprovecho para decir que no todo el mundo está hecho para «el acto de escribir», o al menos para ser publicado y leído masivamente, escribir es una profesión, necesita técnica, trabajo, esfuerzo, una base académica, no por tener un ordenador y un procesador de textos todo el mundo «puede» hacerlo. Que tenemos una falsedad moral encima que no beneficia a nadie, y justamente que todos lo intenten o publiquen en sus blogs devalúa la escritura en general, pero bueno este es un tema farragoso del que hablar largo y tendido.